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PROYECTO DE ATENCION A NIÑOS, NIÑAS Y ADOLESCENTES DE ALTO RIESGO DESPLAZADOS Y EN ESTADO DE ORFANDAD QUE VIVEN EN ZONAS PRODUCTORAS DE COCA.


Los casi 20 años de guerra subversiva en el país, han producido fenómenos de desplazamiento, abandono y orfandad sobre todo en las zonas de mayor pobreza y donde la presencia del narcotráfico es evidente. Los niños, niñas y adolescentes son las primeras víctimas que este programa atiende en las zonas más álgidas:

Los lugares donde se ejecuta el proyecto desde 1999 están localizadas en los distritos de Kimbiri y San Francisco en el Valle del Río Apurímac Ene (departamento de Ayacucho), el distrito de Aguaytía (departamento de Ucayali) y el distrito de Tocache (departamento de San Martín).


OBJETIVO GENERAL

  • Contribuir al logro de mejores condiciones de vida para las niñas, niños y adolescentes desplazados, víctimas del narcotráfico y la violencia terrorista que viven en zonas de mayor producción de hoja de coca.

OBJETIVOS ESPECIFICOS

  • Desarrollar en los niños, niñas y adolescentes valores y habilidades sociales, para prevenir conducta de riesgo tales como el involucramiento en la producción, transformación y comercialización de la hoja de coca.

  • Padres de familia que Educan y forman Adecuadamente a sus hijos promoviendo valores y habilidades sociales, para prevenir que se involucren en la producción, transformación y comercialización de la hoja de coca.

  • Promover en las organizaciones sociales de base y en las autoridades locales (políticas, religiosas, militares y policiales) el reconocimiento de la problemática de los niños y adolescentes desplazados y en estado orfandad, y su involucramiento en la manera de cómo enfrentarla organizadamente.

ESTRATEGIAS

El Programa tiene como finalidad atender a esta población joven en sus aspectos educativos y de formación personal, incidiendo en la identidad, la autoestima y los valores, incluyendo en estos el rechazo a la ilegalidad.

La estrategia principal es el acoger a estos niños, niñas y adolescentes en núcleos físicos, cuya infraestructura es acogedora y permite actividades de estimulación, nivelación escolar y apoyo individual y grupal psicológico.

En cada localidad se ha implementado un núcleo llamado Centro de Atención, Orientación y Consejería, que cuenta con mobiliario básico, material bibliográfico, educativo y lúdico; en estos Centros funcionan también talleres pre laborales para los adolescentes. Estos centros están a cargo de un equipo de trabajo conformado por un coordinador local, un educador y un promotor, quienes desarrollan diferentes tipos de actividades dirigidos a los niños y adolescentes, sus familias de orige (en la minoría) y extensas o sustitutas y a la comunidad en general.

Con los diversos tipos de familia se hacen visitas domiciliarias donde se les brinda orientación y consejería permanente. pañas de sensibilización, de ferias informativas y pasacalles. Con estas actividades se pretende llegar a 100 niños y adolescentes en cada localidad, e involucrar en las actividades del programa al 60% de sus familias.

PRINCIPALES LOGROS HASTA DICIEMBRE DEL 2003

1. Con los niños, niñas y adolescentes.

  • En esta segunda etapa se logró el incremento del 65% de la población beneficiaria que asiste y participa en el programa en relación a la primera etapa del proyecto, llegando a atender a un total de 310 niñas, niños y adolescentes en forma permanente en las tres localidades. En Tocache se atendió a 115 niñas, niños y adolescentes; en el VRAE se atendió a 100, y en Aguaytía se atendió a 95, quienes asisten regularmente al programa.
  • Respecto al trabajo con las niñas, niños y adolescentes podemos decir que, el 40% de la población atendida alcanzó a reforzar y mejorar sus habilidades sociales, sobre todo en aspectos de organización, participación, sociabilidad y a la valoración positiva de sí mismos; tanto en el Centro como en sus familias las niñas, niños y adolescentes mostraron tener un buen nivel de participación, responsabilidad e iniciativa en las actividades realizadas; además, muestran una mejor comunicación con sus compañeros y con los miembros de su hogar; y por último, se evidencia en los chicos, mayor confianza y seguridad en sí mismos, una mejora en el cuidado de su apariencia personal, y mayor preocupación e interés en sus cosas personales.
  • En Tocache, el 30% de los niños y adolescentes han aprendido a sembrar y a cosechar diferentes tipos de verduras y hortalizas (pepinillo, tomate, repollo, maíz, rabanito), en un biohuerto, al interior del Centro, que produce cada temporada aproximadamente 500 de estos vegetales. En Aguaytía el 15% de adolescentes se encuentran capacitados en Computación y en nociones básicas de enfermería y en primeros auxilios, para lo cual se cuenta con el apoyo del Instituto Tecnológico "Padre Abad". Finalmente, en el VRAE, el taller de carpintería sigue funcionando continuamente, y hasta la fecha ha capacitado a un 15% de adolescentes en fabricar diferentes tipos de muebles, útiles de oficina, adornos y material lúdico.
  • Podemos afirmar que los niños y adolescentes perciben positivamente al programa, ellos comentan a sus familias y a otras personas sobre las cosas que aprenden allí, e invitan a otros niños y a sus amigos a participar de las actividades que realizamos. Además se ha logrado que los niños y adolescentes entablen una relación positiva y de confianza con nuestros educadores y promotores, lo cual permitió que ellos se identifiquen más con el programa.

2. Con Familias

  • Se tiene actualmente un registro de 214 familias con quienes se ha tenido al menos un contacto durante los dos años del proyecto; teniendo en Tocache un total de 77, en el VRAE 86 y en Aguaytía 51 familias.
  • Actualmente tenemos contacto permanentemente con un total de 85 familias en las tres localidades, que representa el 40% de la población registrada; siendo Tocache la zona donde existe un mejor nivel de participación con 40 familias, seguido del VRAE y de Aguaytía con 25 y 20 familias respectivamente. Se puede apreciar que estas familias, con quienes se tiene contacto permanente, están comprometidas con el programa, puesto que, aceptan que sus hijos asistan y participen en las actividades del Centro. Estas familias perciben al Centro de Atención y Consejería como un lugar seguro para sus hijos, y son concientes de la necesidad de un buen trato hacia ellos y le dan importancia a la educación en el desarrollo de sus hijos; en este sentido, las familias recurren permanentemente al programa para pedir algún tipo de apoyo.
  • Se ha capacitado aproximadamente al 50% de las familias en Tocache, y al 30% tanto en Aguaytía como en el VRAE sobre educación y formación de los hijos. Con estas familias existe un compromiso de reunirse y de visitar sus casas en forma permanente. Estas familias tienen una percepción positiva del programa, manifiestan que no sólo las ha ayudado a mejorar el comportamiento de sus hijos; sino también, que las han apoyado en la formación y crianza de los mismos.
  • Se puede evidenciar (por versiones de los niños), que los padres de familia tienen un mayor acercamiento con sus hijos; puesto que, se interesan por sus actividades y se involucran en ellas. Asimismo, se observa en los padres de familia y/o tutores una actitud positiva hacia sus hijos, intentan mejorar su trato, se preocupan más por ellos, y les brindan mayor atención y cariño. Queda por trabajar con más fuerza los aspectos de la comunicación y las relaciones interpersonales al interior de las familias.
  • En relación a las actividades, se puede decir que se cumplió con la totalidad de las actividades programadas, siendo las más importantes los encuentros entre padres e hijos, la orientación y consejería, donde se logró un 45% de participación de las familias. Respecto a los talleres de Escuela para padres, en Tocache se logró que aproximadamente el 50% de las familias participen; en cambio, en el VRAE y Aguaytía sólo hubo un 30% de participación. Una actividad que no se llegó a realizar como esperábamos es la transmisión de mensajes en medios de comunicación, debido a que el acceso a un espacio en estos medio tiene un alto costo.

3. Con las Redes de Soporte Social.

  • Se ha establecido una Red de Soporte Social en cada zona de trabajo conformada por la iglesia, instituciones públicas y privadas, organizaciones de base y miembros de la sociedad civil; además se vienen incorporando nuevos miembros a la red.
  • Las Redes formadas reciben asistencia técnica permanente y entrenamiento específico sobre prevención de violencia familiar y maltrato infantil, defensa y promoción de los derechos de los niños y adolescentes. Asimismo, las instituciones y organizaciones miembros de la Red apoyan las actividades que realiza por el programa que realiza el programa.
  • Un logro no esperado en relación a las Redes, es que existen voluntarios del sector educación y salud, quienes brindan su tiempo en forma permanente al programa trabajando directamente con los niños y adolescentes en sus diferentes actividades. Asimismo, existen algunas personas de la comunidad que brindan su apoyo a través de pequeñas donaciones que están a su alcance, sobre todo en útiles escolares.
  • Gracias al trabajo conjunto entre el programa y la Red, la población en general de cada comunidad reconoce a los Centros de Orientación y Consejería como espacios positivos en la formación y el desarrollo integral de los niños y adolescentes, manifiestan que son espacios que deberían ser ampliados y brindar atención a la totalidad de los niños y adolescentes de cada localidad.

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