|
Impacto
de las drogas en el Perú
Efectos
en la Ecolología
Algunas
estimaciones señalan que la deforestación
vinculada a los diversos aspectos del cultivo de coca y
a la elaboración y transformación de drogas
cocaínicas podría haber alcanzando hasta 900,000
hectáreas en todo el país, aunque en realidad
es necesario hacer estudios más rigurosos al respecto,
que consideren la ubicación de las zonas afectadas
y sus posibilidades de recuperación.
Como
se observa, una importante superficie de territorio peruano
ha sufrido los efectos del proceso de deforestación
iniciado 25 años atrás. Los orígenes
de este grave hecho pueden ubicarse en las campañas
iniciadas por las firmas colombianas para que los campesinos
instalen nuevas parcelas con coca quemando bosques y llegando
a zonas antes vírgenes, a lo cual se suma la construcción
de aeropuertos clandestinos y la instalación de nuevas
zonas habitadas.
El
proceso de deforestación ha sido especialmente severo
en las tierras menos fértiles o más desprotegidas,
en los ecosistemas más débiles de la ceja
de selva y selva alta, en los suelos arcillosos y en aquellos
ubicados en pendientes pronunciadas que agudizan la erosión
propiciada por las altas tasas de drenaje natural.
La
preparación de terrenos para el cultivo de coca generalmente
ha implicado remover grandes superficies de terreno, eliminando
toda planta competitiva, a lo cual se suma el proceso de
defoliación que durante las cosechas aumenta la exposición
del terreno a las lluvias tropicales, agudizando la eliminación
de los nutrientes existentes en el terreno y empobreciéndolo.
Otro
factor involucrado en la deforestación ha sido el
empleo de agroquímicos con el fin de lograr mejores
rendimientos de coca. El uso indiscriminado de tales productos
(usualmente considerados letales) determina la muerte de
toda planta a la que se aproximan, quedando latentes en
el suelo aún años después de su aplicación.
A
esto se suma el hecho que muchos terrenos ideales para instalar
cultivos de panllevar, ricos en nutrientes y capacidad productiva,
ubicados en las cercanías de ríos con gran
riqueza en fauna y flora, sufrieron una severa contaminación
con materiales residuales del procesamiento de PBC, incluyendo
kerosene, ácido sulfúrico y otros.
Tales
tierras poco a poco han ido empobreciéndose debido
a la contaminación, siendo luego abandonadas en busca
de otros terrenos capaces de ofrecer mejores condiciones
para el cultivo de coca, los cuales a su vez eran abandonados
cuando rendían hasta quedar exhaustos. Paulatinamente
la amplitud de las tierras muertas ha ido creciendo, afectando
irremediablemente los ecosistemas naturales.
Es
claro que la deforestación tiene graves repercusiones
ambientales, entre ellas: pérdida de suelos a través
de procesos erosivos, extinción de recursos genéticos,
alteración del régimen hidrológico,
reducción del potencial hidroenergético e
hidrobiológico, falta de madera y leña, entre
otros daños.
VOLVER
AL ÍNDICE · ANTERIOR
· SIGUIENTE
|