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ECONOMICO |
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general puede afirmarse que la coca y la cocaína se han convertido
en la mayor fuente de distorsión en el desarrollo económico,
principalmente de aquellas localidades con presencia de cultivos de hoja
de coca en el Perú. La mayor rentabilidad de la coca en comparación
con los productos tradicionales o alternativos sería un factor que
refuerza la permanencia de los agricultores en dicha actividad en la medida
que la coca les permite satisfacer las necesidades económicas de
sus familias. Precisamente, durante el año 2001 en las zonas cocaleras
la economía de productos o actividades lícitas generó
48.6 millones de dólares mientras la economía de la coca alcanzó
a generar 56.8 millones de dólares (USAID, 2002).
Al realizar algunos cálculos se podría señalar que si la totalidad de la producción de hoja de coca de las zonas de producción ilegal se hubiese destinado a la producción de drogas, en el año 2002 el Perú habría tenido una producción equivalente a 439,2 TM de PBC, que vendidas a un precio promedio anual en zona de producción de US$ 251 por kilo hubieran representado un ingreso bruto equivalente a US$ 110´239,200. Este cálculo fue hecho considerando que para la producción de 1 kilo de PBC se requieren 120 kilogramos de hoja seca de coca. Si esa misma producción
de hoja de coca se hubiese destinado a la elaboración de clorhidrato
de cocaína, a razón de 398 kilos de hoja de coca por cada
kilogramo de cocaína, se habría producido 132,4 TM de clorhidrato
de cocaína, que vendida a un precio promedio anual en zona de producción,
de US$ 976.1 por kilo hubiese producido el equivalente a US$ 129´235,640.
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