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CANNABIS
SATIVA (MARIHUANA)
La
marihuana se obtiene de las flores y hojas jóvenes
de la planta femenina de la especie Cannabis sativa, una
hierba de la familia del cáñamo que se reproduce
sin necesidad de un cultivo especial. La resina, una sustancia
amarilla y pegajosa, es producida por la planta como escudo
protector contra los elementos naturales. La resina contiene
los ingredientes activos de la planta. La marihuana contiene
421 sustancias de 18 tipos químicos, siendo el ingrediente
químico más importante el tetrahidrocannabinol
-específicamente el delta 9 tetrahidrocannabinol
(THC)- con los posibles efectos sinérgicos de otros
cannabidioles y cannabinoles.
Se
ha descubierto que el THC en su forma activa puede ser retenido
en el cuerpo hasta por 45 días después de
su introducción al organismo. Esta se localiza en
la grasa corporal, particularmente en el hígado,
pulmones y testículos, y desaparece lentamente, siendo
estos tejidos más susceptibles al daño.
Generación
de adicción.
Al
presente, esta documentado la generación de la adicción
a partir del consumo frecuente, tipo de marihuana, expectativas
del uso, contexto, rasgos de la personalidad, entre otros
factores.
Efectos
fisiológicos
- Ritmo
cardiaco y presión sanguínea. Produce aumento
temporal del latido cardiaco relacionado con la dosis.
El consumo de marihuana puede ser peligroso para aquellos
que padecen hipertensión, enfermedades cerebro
vasculares y arteriosclerosis coronaria.
- Congestión
de la conjuntiva: Con la ingestión e inhalación
de la marihuana, se produce un enrojecimiento de los ojos
debido a la dilatación de los vasos sanguíneos.
- Desempeño
psicomotor: daña el buen pulso y produce tambaleo
si el fumador se encuentra de pie. Dificulta el desempeño
ante tareas complejas. El consumidor de marihuana tiene
incapacidad de prestar atención constante e incapacidad
de asimilar procesos de información complejos.
Se dificulta el manejo de automóvil, el pilotaje
de avión y la operación de otras máquinas.
Las deficiencias en este desempeño pueden durar
hasta 10 horas después de iniciarse el estado elevado.
Efectos
respiratorios.
La
marihuana contiene más alquitrán que el tabaco
(un cigarrillo de marihuana tiene 5 mg. de alquitrán
y un cigarrillo de tabaco tiene 1.2 mg.). Los fumadores
de marihuana desarrollan una menor capacidad de difusión
pulmonar y un flujo expiratorio forzado, puesto que inhalan
muy profundamente, retienen el humo en sus pulmones por
un período más largo de tiempo, fuman el cigarrillo
completo y además el humo no es filtrado. El uso
crónico de hash está relacionado con la ocurrencia
de bronquitis, asma y sinusitis; hay evidencia de que el
humo de la marihuana y los residuos del humo contienen sustancias
carcinógenas relacionadas con cambios celulares malignos
en el tejido pulmonar.
Efectos
psicológicos
La
marihuana actúa sobre la corteza cerebral, principalmente
en las áreas que controlan la movilidad de los miembros,
los órganos sensoriales y el comportamiento.
Ocasiona lesiones estructurales en la membrana de las células
cerebrales, por adhesión del THC a los tejidos grasos,
con los que tiene gran afinidad, afectando de esta manera
la velocidad de transmisión del impulso nervioso
de una neurona a otra.
Varios
tipos específicos de desempeño psicológico
son afectados; éstos incluyen sustitución
de dígitos-símbolos, unión de dígitos,
sustracción serial, comprensión de lectura
y aumento de la percepción del tiempo. Mientras más
compleja, menos familiar y más difícil sea
la tarea, peor será el desempeño.
También
se altera la percepción de la visión, el sonido
y el tacto; afecta el estado de ánimo y la interacción
social.
Estudios
demuestran que el consumo crónico de la droga parece
correlacionarse con una psicopatología manifiesta.
Los que abusan de la marihuana son psicológicamente
similares a los que abusan de otras drogas.
Según
algunos estudios, los consumidores de marihuana en alto
grado (20 a 30 veces al mes) eran a su vez, consumidores
de múltiples drogas y exhibían cierto grado
de dependencia psicológica, manifestada en ansiedad
cuando el suministro era incierto y en una incapacidad autopercibida
para relacionarse con el mundo en general cuando no se está
drogado.
Los
consumidores en alto grado expresaron desajustes en el trabajo
y una incapacidad autoreconocida para enfrentar nuevos problemas.
Además expresaron un desajuste heterosexual y se
comprobó que eran más hostiles hacia la sociedad,
más deprimidos y que tenían un grado mayor
de ansiedad que los consumidores casuales.
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