| KETAMINA
Es
un potente anestésico general de corta duración
que se emplea para las intervenciones quirúrgicas.
Es una sustancia alucinógena comúnmente utilizada
por los veterinarios como tranquilizante para animales.
Es un líquido translúcido que se deriva del
PCP, aunque a diferencia de su precursor, no produce efectos
permanentes de orden neurológico o fisiológico.
Genera anestesia disosiativa: interrumpe en forma selectiva
las vías cerebrales de asociación y produce
bloqueo sensorial.
La
ketamina se vende en soluciones inyectables, aunque últimamente
ha aparecido clandestinamente comercializada en forma de
polvo. Se administra por inyección intravenosa o
intramuscular.
Químicamente,
la ketamina está relacionada con la fenciclidina
o PCP y sus efectos podrían ser similares. Los peligros
son evidentes, sobre todo si se mezcla con alcohol, barbitúricos,
benzodiazepinas u otras drogas. Las dosis grandes inducirían
pérdida de conocimiento, que podría conducir
a un fallo cardiovascular.
Los
efectos comienzan en los dos primeros minutos y duran menos
de una hora. Estos son:
Efectos inmediatos
Alucinaciones
que incluyen distorsión visual y pérdida de
percepción del tiempo, la sensibilidad y la identidad.
En dosis bajas aumenta la frecuencia cardiaca, la presión
arterial y sanguínea, disminuyendo levemente la frecuencia
respiratoria. En dosis altas suele provocar náuseas
y vómito.
Efectos
a largo plazo
Puede
resultar en profundos problemas físicos y mentales
incluido delirio, amnesia, deterioro de la función
motora y problemas respiratorios potencialmente mortales.
Su uso continuo durante más de tres
semanas ocasiona tolerancia. Aunque no produce dependencia
física, si tiene un leve potencial para crear dependencia
psicológica.
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