| El
aporte de CEDRO en el Desarrollo Alternativo en el
Perú
El
trabajo que desarrolla CEDRO en los valles cocaleros
responde a los objetivos de la política antidrogas
del gobierno peruano, contribuyendo a los esfuerzos
de USAID y Chemonics en el marco del Programa de Desarrollo
Alternativo Participativo (PDAP).
Filosofía
y principios que rigen el trabajo de CEDRO.
La
nueva estrategia del Programa de Desarrollo Alternativo
Participativo - PADP, incorpora la participación
ciudadana como un eje transversal e indispensable
en los diferentes procesos de erradicación
gradual y concertada que se ejecuten. De allí,
nace la necesidad de contar con equipos humanos capaces
de desarrollar un trabajo comunitario a gran escala
tanto en el ámbito urbano como rural, involucrando
a la mayor cantidad de caseríos y centros poblados
de los valles cocaleros del Perú, con una visión
integradora que promueva un cambio de actitud, basado
en la confianza y la credibilidad de las contrapartes.
En
esta visión integral, se toma en consideración
los siguientes principios de trabajo.
a)
Se enfoca las consecuencias negativas que producen
las drogas desde una perspectiva físico-emocional,
social y ambiental. Con un mensaje claro a favor de
la legalidad y la institucionalidad, base para cualquier
inversión tanto privada como del Estado, así
como para el desarrollo social sostenible, donde la
coca es un elemento que impide el avance social, ya
que aleja la inversión privada por la inseguridad
general que conlleva su presencia, además de
ser una opción ética y legalmente equivocada.
b)
Los hallazgos de los estudios realizados por CEDRO,
han demostrado que para la población urbana
y rural del Perú, el mayor temor con relación
a las drogas, es el consumo de las mismas por parte
de algún integrante de su familia. Partiendo
de este hecho comprobado, CEDRO considera fundamental
brindar información, con el fin de sensibilizar
a la población sobre la cadena por la que atraviesan
las drogas: los cultivos ilegales, la producción,
el narcotráfico, la micro-comercialización,
el consumo y finalmente la dependencia a las drogas;
todo ello teniendo como marco el daño ecológico
que se produce en estos procesos.
c)
La promoción de los recursos personales y culturales
tanto de las personas como de las comunidades. Esta
es una condición necesaria para facilitar los
procesos de acercamiento, en particular de las comunidades
que han tenido experiencias negativas con el PDA,
en ese sentido promover profesionales y labor de apoyo
de la zona son una exigencia indispensable para generar
cuadros capaces de otorgar continuidad al trabajo
que se realiza.
d)
Incorporación y respeto por las prácticas
culturales de salud, la educación formal y
no formal. CEDRO adapta su metodología de trabajo
y contenidos desarrollados a la cosmovisión
de cada valle cocalero, favoreciendo la comunicación
en el idioma materno. Por ello, prioriza a promotores
que dominen el quechua en el caso del VRAE y actualmente
realiza esfuerzos por orientar los mensajes en los
dialectos de las comunidades nativas del río
Ene, de Aguaytía y de Juanjui, con la finalidad
que los mensajes sean apropiados por la comunidad
y no percibidos como foráneos, como nos indica
la teoría de la comunicación.
e)
El reconocimiento a la población como agente
activo de cambio, lo cual implica horizontalidad en
la relación. Manteniendo un constante equilibrio
entre las medidas de seguridad necesarias que todo
trabajo en zonas cocaleras implica, con muestras de
comfort innecesario del personal, ya que la población
en mención es muy sensible a los detalles que
marquen distancia entre instituciones y comunidad,
f)
Incorpora a agentes locales (autoridades locales,
líderes juveniles y organizaciones de base),
como vínculos válidos e indispensables
entre las comunidades y la nueva estrategia del PDAP.
g)
Un estilo de trabajo holístico, que no se quede
en las actividades puntuales, un enfoque descentralizado,
que sea coordinado con autonomía desde las
propias regiones y una labor integrada, es decir en
coordinación con los demás ejecutores
del PDAP y la propia comunidad son esenciales para
alcanzar un éxito sostenible.
h)
Teniendo como premisa que el PDAP debe involucrar
a todos los miembros de la comunidad, aquellos que
cultivan coca así como los que no lo hacen,
CEDRO prioriza en su trabajo a los adolescentes y
jóvenes, como mecanismo de establecer un legado
de cambio de opinión y conducta, en este caso
en contra del cultivo ilícito de la hoja de
coca como factor de no-desarrollo.
i)
El desarrollo económico y social es la mejor
garantía para la eliminación permanente
de cultivos ilícitos, este cambio requiere
una permuta en las actitudes de las personas y las
comunidades sobre la coca, pero estos cambios no son
lineales ni homogéneos, por ello, las metodologías
de trabajo de CEDRO son flexibles y son capaces de
adaptarse rápidamente a los cambios de su entorno. |
|