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FACTORES
QUE ENTORPECEN LA COMUNICACIÓN
John
Gottman es un psicólogo norteamericano que trabaja
en terapia familiar desde hace varios años, y ha
desarrollado algunas ideas interesantes acerca de los factores
que entorpecen la comunicación familiar.
Gottman habla de "los cuatro jinetes del Apocalipsis",
para referirse a cuatro formas de interacción que
son: la crítica, la defensividad, el desdén
y el amurallamiento. El efecto de cada uno de estos factores
por separado o juntos es realmente devastador para las relaciones
interpersonales.
La
crítica se vuelve especialmente destructiva cuando,
además de resaltar los graves errores o defectos
de la otra persona, se hace una burla irónica o sarcasmo
de ésta. Hay una diferencia entre decir, "te
olvidaste de sacar la basura otra vez", y "veo
que tu cerebro no te da lo suficiente como para acordarte
de sacar la basura".
La
defensividad ocurre cuando la persona muestra una conducta
de "a mí no me pasa nada", siendo evidente
que tal vez se encuentre afectada por algo que ha sucedido.
Es un intento de querer protegerse, a partir del no reconocimiento
o aceptación de los propios sentimientos frente a
la otra persona.
El
desdén va acompañado del mensaje "no
me interesa lo que tengas que decirme", o "no
quiero prestarte atención". Esta situación
de abierta hostilidad, irrita a las personas y las pone
tensas, cortándose las posibilidades de comunicación
entre ellas.
Finalmente,
el amurallamiento es la conducta de tomar distancia física
y/o emocional de la otra persona, a través de un
cierre que intente ignorarla. Es hacer como si la persona
no existiese, o no nos interesara que esté presente.
Como
vemos, estos cuatro factores pueden llevar a la pérdida
de la estabilidad y la unión familiar, ya que las
personas quedan enfrentadas y experimentan distintos niveles
de insatisfacción y malestar. No es raro que la salud
psicológica y el equilibrio emocional se vean bastante
alterados en ambientes donde reinan estos "cuatro jinetes".
Los
miembros de una familia deberían estar atentos a
la aparición y el mantenimiento de estas formas nocivas
de comunicación, a fin de controlarlas y cambiarlas
por otras más saludables de interacción. Los
padres pueden conversar entre ellos y con sus hijos, sobre
la manera en que se están comunicando, y cómo
hacer para evitar caer en situaciones como las descritas.
CEDRO
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