La cocaína
es una droga adictiva y, como tal, genera que las
personas repitan su consumo, entre otras razones para
evitar el efecto desagradable que produce su eliminación
en el organismo y volver a experimentar la “euforia”
que se produce al consumirla.
Lo peligroso es que al hacerse progresivo
el consumo, la persona tolera cada vez mayores dosis.
Este fenómeno de la tolerancia
ha alarmado a los investigadores porque parece ser
un fenómeno irreversible; es decir, que así
una persona deje de consumir la “cocaína”.
Otra consecuencia del consumo de
cocaína es que la persona al aumentar la
dosis puede producir una excitación cerebral
de tal magnitud que se produce una psicosis delirante;
es decir, se desconecta de su realidad, se agita,
tiene alucinaciones (percibe objetos o situaciones
inexistentes), puede estar convencido de que es
perseguido, que lo quieren envenenar o asesinar
y estando en esas condiciones puede agredir o atentar
contra su propia vida.
También, poco a poco, el
usuario puede llegar a una pérdida del control
sobre el uso de la droga, convirtiéndose
en un consumidor compulsivo, lo cual se caracteriza
por la búsqueda constante de ella llegando
al extremo de abandonar cualquier otro comportamiento
que no se aquel que lo lleve a conseguirla, siendo
incapaz de vivir sin cocaína, de detener
su uso, de limitarlo o rechazarlo.
A pesar de esto, en la mayoría
de los casos, la persona tiene la impresión
de que en cualquier momento puede dejar de consumir
la droga, le cuesta aceptar que no es un ser libre
y que depende de ella; pero la realidad, los hechos,
demuestran lo contrario. En síntesis, la
persona se resiste a reconocer su dependencia ay
a asumirla como un “problema”.
Se pueden observar también
otras características como la perdida gradual
de comportamientos positivos en la persona respecto
a su trabajo, familia y amigos; aparece reacciones
de irritabilidad exacerbada, agresividad (verbal
o física), impuntualidad o desinterés
en el trabajo, etc. es decir, la droga invade otras
áreas de la personalidad y se torna peligrosa
para la salud y para la vida. CEDRO