El consumo continuo
de bebidas alcohólicas puede originar daño
permanente a las células cerebrales, pérdida
de la memoria, confusión, alucinaciones, ambiopatía
(cierta forma de pérdida parcial de la visión)
y se puede originar parálisis parcial.
¿Y AL SISTEMA CARDIOVASCULAR?
Contribuye a elevar la presión sanguínea,
por tanto la fluidez de la sangre que corre por
el cerebro, lo que está relacionado con el
dolor de cabeza. El alcohol también agranda
el corazón, pudiendo provocar fallas cardíacas.
¿QUE SUCEDE CON EL SISTEMA
DIGESTIVO?
Si el alcohol es ingerido en grandes cantidades
interfiere con el proceso normal de digestivo y
absorción de la comida, lo que contribuye
a la mala nutrición impidiendo la absorción
de vitaminas y aminoácidos, sustancias esenciales
para la producción de proteínas. De
otro lado el alcohol produce inflamación
del estomago, lo que puede derivar en úlceras,
gastritis y lesiones al esófago y duodeno.
También estimula los movimientos peristálticos
del intestino y transforma la absorción de
electrolitos y agua.
¿Y CON EL SISTEMA REPRODUCTOR?
El alcohol produce disminución de hormonas
masculinas y de espermatozoides en el hombre. En
la mujer incrementa la esterilidad. En el caso de
las madres gestantes el abuso de bebidas alcohólicas
puede producir en el feto síndrome de abstinencia,
dependencia y tolerancia a la sustancia, siendo
necesario que el neonato pase por un proceso de
desintoxicación.
¿CUALES SON LOS EFECTOS EN
EL HIGADO Y EL SISTEMA RESPIRATORIO?
El hígado sufre una severa hinchazón
e inflamación pudiendo producirse cirrosis
cuando este importante órgano se atrofia
y deja de funcionar. En cuanto al sistema respiratorio
existen grandes posibilidades de infecciones en
los pulmones.
CEDRO