
BEBIDAS
ENERGIZANTES
*Milton Rojas
El uso y abuso de drogas
psicoactivas ha demostrado ser un fenómeno dinámico
y multifactorial. En nuestro medio, ello se pone de manifiesto
con la introducción de drogas no tradicionales en
el mercado del tráfico y consumo de drogas sintéticas
o químicas.
Una de las primeras sustancias usadas en el Perú
a partir de 1997 aproximadamente, fue el derivado anfetamínico
y alucinógeno llamado éxtasis; posteriormente,
en 1999, casi simultáneamente, también se
difundieron en nuestro territorio otras drogas sintéticas
como la ketamina (o ketalar), fenciclidina (PCP o "polvo
de ángel"), GHB (Gamma hidroxi ácido
butírico), anabólicos, anfetaminas, efedrina,
y las bebidas energizantes.
Las bebidas energizantes se introdujeron en nuestro medio
hace tres años aproximadamente. Su consumo suele
darse con fines de diversión en las reuniones "raves"
a la par del consumo de éxtasis, y por otro, supuestamente
con fines de rehidratación, en muchos caso asociado
a la práctica de algún deporte. En este último
caso, indudablemente dentro de un error de información
dado que esta sustancia por su eminente estructura cafeínica
es un estimulante más que rehidratante que buscaría
el balance de sales.
Ahora bien, la cafeína es una sustancia que se encuentra
no solo en el café, si no también en el té,
mate, cacao, guaraná, etc. y en otras bebidas carbónicas
bastante conocidas y de amplio consumo en nuestra sociedad,
y en alimentos como el chocolate.
Una lata de bebida energizante de 250 ml que se expenden
en nuestro medio sin ningún tipo de restricción,
puede contener entre 0.08 a 0.10 grs. de cafeína,
y taurina entre 0.025 y 0.035 grs.
Algunos de los principales efectos del consumo moderado
van desde el aumento del nivel de actividad y el tono de
la conciencia hasta la disminución del apetito y
las necesidades de sueño, hasta el aumento de la
tasa cardiaca y la tensión arterial.
A dosis muy altas, puede resultar peligroso. Un consumo
diario superior a 250 miligramos de cafeína (3 o
4 latas de bebidas energizantes por día) ocasiona
arritmias cardíacas, ansiedad, irritabilidad, dificultades
de concentración, diarreas, temblores. O también,
el consumo exagerado en las fiestas "raves" asociado
a la ingesta de éxtasis, puede resultar extremadamente
peligroso, dado que la precipitación de una sobre
dosis podría ocurrir.
En países como Inglaterra, Alemania, España
y Austria, los mayores consumidores de bebidas energizantes
a nivel mundial, la venta de estas sustancias no está
restringida; sí lo está en Francia, Dinamarca
y Noruega. En estos últimos países sólo
se pueden adquirir en farmacias.
Por otro lado, la Asociación
Nacional de Administración de Alimentos de Suecia,
advirtió no mezclar este tipo de bebidas y alcohol,
más aún si se ha estado sometido a un alto
nivel de ejercicio físico. Ello en razón que
tanto la cafeína como el alcohol actúan como
poderosos diuréticos.
Si a ello se suma una fuerte
actividad física en una pista de baile o trabajos
en un gimnasio, la deshidratación puede alcanzar
niveles de peligrosidad.
Finalmente, la marcas más
difundidas y consumidas en nuestro medio son la Battery,
elaborada en Finlandia, las austriacas XTC, Dark Dog, Private
Energy y la transnacional más difundida Red Bull,
y la Red Devil de Holanda, entre otras.
SUGERENCIAS
o El consumo exagerado de bebidas energéticas es
dañino para la salud. Embarazadas, niños,
personas en tratamiento psiquiátrico, con problemas
cardíacos, abstenerse de consumir esta bebida. El
consumo de esta bebida no debe estar asociarla con otros
estimulantes; a largo plazo, el uso frecuente y a dosis
altas puede generar dependencia psicológica.
o Algunos países de la región como Colombia,
Chile, Argentina y Ecuador, vienen evaluando la posibilidad
de restringir la venta libre de estas sustancias.
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